Fragmento para ti
«El aire de fuera se entró de golpe en la estancia. Más sol cayó sobre sus manos, sobre su cara, sobre su pelo húmedo aún… Y ella hizo un gesto parecido al que hacen las mujeres para rechazar a un amante.
Pero el sol seguía entrando y se deslizaba con tiento sobre las paredes estriadas de filtraciones, sobre los cortinajes amasados de sombra allá en el fondo. Y era un sol nuevo, recién salido del horno y tibio todavía sobre el jardín estremecido…».
Después de la lluvia. Jardín, Dulce María Loynaz.
Querida, Ana, muchísimas felicidades.
Que disfrutes del paseo.
Que disfrutes del paseo.
