Un rayo de luz y una novela

Un rayo de luz y una novela

Un rayo de luz atraviesa la ventana y cae sobre el estante. Ilumina una planta que no lo necesita; y también parte de mi novela, en un gesto de la mañana que juego a interpretar como un alumbramiento gradual de mi nuevo proyecto. Hoy es un día en el que la nostalgia forcejea con la serenidad que persiguen las ausencias para poder seguir. Es un día de no poder celebrar y necesitar una razón para hacerlo. Y aunque para este…

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3117, en mi cabeza…

3117, en mi cabeza…

Como si pudieran latir, posé mis manos sobre las cajas apiladas. Recibí en mis dedos el polvo que acumulan las estancias que resisten a los días de persianas bajadas y recuerdos agazapados. Las acaricié por los laterales y musité mi despedida. El sol cedía poco a poco a su sombra y se excusaba por su retirada. 3117 es el número que queda de una pasión; de paseos por el monte, de tiempo dedicado al trabajo fino sobre las tablillas de…

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Mis lugares

Mis lugares

Casi nada se parece ya a como era. Pero hay lugares que siguen siendo si cuando nos reencontramos con ellos, seguimos sintiendo que la fuerza de los recuerdos nos los recuperan tal como eran. Y vuelven las personas y vuelven los olores, los sonidos, las sensaciones, las emociones que fotografiaron los espacios que no sobrevivirían. Mientras me seco al sol y contemplo la piscina, puedo atrapar en mi nariz el olor a tortilla de patata que escapa de la bolsa…

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Fin

Fin

El pasado 25 de junio terminé de escribir La visión de Eda, mi cuarta novela. Qué increíble momento de felicidad. Qué últimas dos semanas… Me hubiera encerrado día y noche para poderme dedicar en exclusiva a avanzar en ese final apuntalado que pedía ya los últimos ladrillos, la capa de imprimación y una primera mano de pintura, al menos. Poner la palabra fin a un manuscrito es parir: despedirse de cada personaje es una contracción que nace en las entrañas…

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