Se nos ha roto el corazón
Fotografía de su nieta Paula Lamarca Desde la salita lo vemos venir. Son muy pasadas las tres de cualquier tarde de un mes de agosto. Viene acompañando sus pasos con la cachaba y mirando al suelo. Gasta andares prudentes, pero sueltos para la edad que tiene; cruza la plaza de Los Olmos sabiendo que lo esperamos para comer desde hace un rato. Regañado por la tardanza y sin el menor propósito de la enmienda, se sienta en su sitio,…