Carta a la señorita Sonia
Señorita Sonia (omito «estimada» porque yo suelo ir de frente): Eres muy pesada. Y básicamente, ése sería el mensaje pretendido con esta misiva. Podría dejarlo ahí, pero no va a poder ser. La caja de Pandora ha petado y no hay vuelta atrás. Ocurre que, en este preciso momento, estoy dudando sobre si debo seguir con este recurso no violento o si debería redactar un impreso de denuncia por acoso intelectual. Te diré de nuevo que eres el ser más…