El poder del rosa

El poder del rosa

Vamos mal esta semana. Fatal vamos. Mi condición física no ayuda. Me duelen todos los músculos del cuerpo desde hace dos días. Dos. Las siete de la tarde y no puedo con la melena; lo que no quita para que llegue a casa cargada con dos mochilas, mi bolso bandolera más surtido que el Simply, la carpeta del euskera, los tápers, el estómago a medio llenar y las carreras de aquí para allá. ¿Y solo estamos a mediados de octubre?

Me salen las reuniones de inicio de curso por las orejas. Sí, madres/padres que controláis el cotarro escolar: que solo han sido dos…, ¿pero no os han parecido veinte? Desde que te dan el papelito, pasando por el pánico inicial de no saber qué hacer con las niñas, hasta que llega el día de la reunión… Te organizas, finalmente, y un curso más asistes y presencias, otra vez, sesiones terapéuticas grupales de madres que no distinguen espacios ni tiempos… Qué agotamiento espiritual y corporal.

Luego resulta que las semanas van corriendo, los fuegos se van apagando y las energías nos salen no sé de dónde, y tenemos momentos gloriosos que nos devuelven la fe en nosotras mismas, madres. Vosotros, padres, sois un enigma para mí, lo siento. No me atrevería a decir que en algún momento perdéis la fe en vosotros, no me da la sensación. Pero sí me consta que no tenéis apenas representación en las reuniones de inicio de curso, ni en el parque, ni en la carga y descarga de aperos escolares. No quiero ponerme ofensiva, pero esto es así. Y lo que nos queda de pink power

Y, a lo que iba: que la fe en una misma, a mi modo de ver, es inversamente proporcional a la cantidad de hijos e hijas que tengas a tu cargo, en detrimento de tus potencialidades para seguir sintiéndote un ser humano que podría dejar de correr en algún momento del día. Me parto con el timo ese de la conciliación de la vida familiar y laboral.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos: El responsable del proceso es Macarena Domaica Goñi. Tus datos serán tratados para recoger opiniones sobre las publicaciones del blog. La legitimación del tratamiento es por consentimiento del interesado. Tus datos serán tratados por Automattic Inc., EEUU para filtrar el spam. Tienes derecho a acceder, rectificar y cancelar los datos, así como otros derechos, como se explica en la política de privacidad.