Cuando llega el dolor para quedarse
Acabo de terminar de leer Martes con mi viejo profesor. Este libro me ha llegado por recomendación y, como me ha ocurrido en otras ocasiones, ha venido a ofrecerme un enfoque diferente, líneas de argumentación, inquietudes nuevas. Agradezco al Universo que me aporte tantas veces aquello que necesito a través de personas de mi entorno. Es reconfortante sentirse escuchada en este tiempo de profundas soledades en los corazones. El profesor Morries de la novela padece la enfermedad de ELA. El…