Preparando el nido
Casi jueves, ya. Desde el lunes estoy buscando el momento de escribir estas líneas que tanta ilusión me hacían. Ocurre que esta semana está siendo peleona. Las visitas al endocrino me ponen nerviosa, me cabrean, me preocupan, me desestabilizan. Y este dolor de cabeza tan capullo que no me deja pensar… ese bombeo en mis sienes, esa astilla a medio clavar bajo mis cejas… En fin. Javier se ha reído esta tarde cuando le he contado que me he pasado…