Un rayo de sol
Justo. Sí. A mí corazón, oh, oh, oh… Estoy sentada en un banco, paladeando un lacito de hojaldre. Las muletas a mi derecha, encajadas la una en la otra, formales. A mi izquierda, la mochila semiabierta, mientras tanteo mi botella para beber un poco de agua. Cierro los ojos. Querido sol… Es febrero, pero calienta mi rostro, mi pelo y sí, mi corazón, oh, oh, oh… Me siento bien. Muy bien. Estoy tranquila, descansando del camino, feliz de mi recién…