Vistas desde el abismo
La semana que termina ha sido… ¿inquietante? No sé si es la palabra, porque me harían falta varias para describir la fotografía que ha dejado la marejada de los días pasados: Episodios de nervios y buenos momentos. Pronósticos mediocres e informaciones inquietantes. Días de verano y tormentas sin chicha. Malas noticias y más momentos buenos. El desvelo por el dolor y la impotencia. El poder sanador de la compañía y la resignación que imponen las distancias debidas. Un salvavidas para…