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Quiero con el abuelito a las montañas

Quiero con el abuelito a las montañas

Desde mi última entrada, hace una semana, han pasado varias cosas: me he incorporado al trabajo tras las vacaciones, he vuelto a ver llover y a pasar frío, y me he pillado un trancazo descomunal. Yo acogida llamo a otra cosa, la verdad. Así que me he vuelto a marchar y estoy otra vez en el pueblo. Un poco como esos perros tiernos que los cambian de familia y recorren kilómetros para volver con sus antiguos dueños. Pues yo me…

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Bla, bla, bla

Bla, bla, bla

Mañana vuelvo. A todo. Y estoy… como si me hubieran hackeado el mes de agosto, como cuando ves que te has quedado sin datos y dices: ¿Cómo es posible? ¿Ya? El 1 de septiembre es un día odioso, aunque caiga en sábado. He visto en la tele que el lunes ya, cuando mire al cielo estará gris y me lloverá encima. Otra vez con lo mismo. La ciudad, el tiempo que no da, dormir mal, la rutina; la gente y…

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Qué bonita, Rozalén

Qué bonita, Rozalén

Hay personas que son bonitas y ya está. Es un privilegio encontrártelas por los caminos y compartir con ellas cachitos de vida o la vida entera. Ayer, escuchando a Rozalén en concierto, tuve esa sensación cálida de estar ante una persona bonita. No es de mi familia ni mi compañera ni mi amiga, pero igual compartió conmigo, y con tanta gente reunida allí, su arte para soplar con amor en los corazones sensibles que buscan reconocerse. Y es que, a…

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Sin cabeza

Sin cabeza

En mi vida hay dos cosas que he deseado que me fueran arrancadas de cuajo, sin contemplaciones: una muela y la cabeza. Hace una porrronada de años que no tengo dolor de muelas, pero tengo sobre los hombros un motor muy peleón al que le encanta torturarme. Me da muy mala vida. Tanto que la ensoñación de mi propia conducción hacia una afilada guillotina se me muestra liberadora. Dios me perdone por recurrir a salvajes ejecuciones para aflojar mis tensiones…

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