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La peor. Sin paliativos.

La peor. Sin paliativos.

Me dispongo a vomitar uno de mis dramas de baja intensidad; esos que tan buenos ratos os dan. Se me escapa qué sentido tiene este don natural que venía en mi equipamiento vital que hace que mientras yo expreso desazón y desamparo, os tronchéis visualizándome, y mi amiga Mercedes vaya un paso más allá y vea viñetas humorísticas con bocadillos que entrecomillan mis palabras. Debo tener una Mafalda talludita en mi interior.   Asumo que, por lo que sea, mis…

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Sueño, red de Cercanías y un informe inofensivo

Sueño, red de Cercanías y un informe inofensivo

Apenas he dormido cuatro horas esta noche. He madrugado para coger un tren y me he dicho: Dormiré en el viaje. Pero no ha podido ser. Dos hombres han decidido echar ese primer ratito del alba charlando. No les debía parecer demasiado temprano. No es que hablaran excesivamente alto; de hecho, había varias personas dormidas. Pero cuando quieres discriminar un sonido, es imposible. Como cuando necesitas eliminar de tu cabeza una imagen y no hay manera: el objeto de tu…

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Cuando llega el dolor para quedarse

Cuando llega el dolor para quedarse

Acabo de terminar de leer Martes con mi viejo profesor. Este libro me ha llegado por recomendación y, como me ha ocurrido en otras ocasiones, ha venido a ofrecerme un enfoque diferente, líneas de argumentación, inquietudes nuevas. Agradezco al Universo que me aporte tantas veces aquello que necesito a través de personas de mi entorno. Es reconfortante sentirse escuchada en este tiempo de profundas soledades en los corazones. El profesor Morries de la novela padece la enfermedad de ELA. El…

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La trampa de la gobernanza

La trampa de la gobernanza

Llevo dos días en casa y ya me han vuelto las ganas de salir corriendo. Volver de vacaciones no es algo que desee nadie, pero hay algo de tirón en aquello de recuperar la casa propia: los espacios creados, experimentados, validados…; el aire que se respira, los ruidos o la ausencia de ellos, el arrope del hogar… Es reconfortante volver si se tiene a dónde y ese dónde se siente como propio. Ay… Pero es que una vez recuperado el…

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