No está pagado con nada

No está pagado con nada

Adivinen qué… Mira que me muerdo yo la lengua con según qué temas. Porque sé que al rato se me pasa y que querer con la vida a alguien te dota suficientemente para pasar de la rabia más eléctrica al amor más entregado en poco tiempo (aunque a veces se haga muy largo). Así es que frunzo el ceño (bien fuerte porque si no, se me escapa la voluntad), meto en una red prieta las palabras, los signos de exclamación…

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La luna crece

La luna crece

A veces tengo muchas ganas de gritar que no puedo, porque es que es verdad que no puedo. Pero como no me lo permito, acaba por parecer que sí. Es una hipoteca física y emocional que se cobra con intereses mi empeño de vivir por encima de mis posibilidades. De esto sabemos mucho las mujeres de todos los tiempos y algunos hombres del tiempo presente. Hoy siento dolor dentro y fuera, pero me he pintado el morrito y las uñas…

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El patio de los miedos

El patio de los miedos

Oigo un llanto. No tengo claro si es en mi sueño, en mi pesadilla o en mi patio de los miedos. No sé quién llora; ni siquiera si a lo mejor soy yo. Me levanto y compruebo si la paz se ha roto en alguna de las habitaciones. Las respiraciones profundas y el frotarse de unas sábanas con un cambio de postura camuflan una contenida congoja que escucho más con el corazón que con los oídos.  Me veo de pie…

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Personas así

Personas así

No hay tantas. Qué va, qué lástima. Por eso ante mujeres así, respeto y agradecimiento; si además es tu amiga, orgullo; un orgullo muy grande. Nos habíamos citado hoy; una tarde de agosto que no lo parecía mucho. Me ha recibido con una sonrisa. Está guapísima; le trasciende ser tan linda. Nos hemos dado un abrazo bonito, fraterno, compañero; uno de los de verdad. Ella un te y yo un café; tan a gustito. Nos hemos contado las cosas. Ella…

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