No está pagado con nada
Adivinen qué… Mira que me muerdo yo la lengua con según qué temas. Porque sé que al rato se me pasa y que querer con la vida a alguien te dota suficientemente para pasar de la rabia más eléctrica al amor más entregado en poco tiempo (aunque a veces se haga muy largo). Así es que frunzo el ceño (bien fuerte porque si no, se me escapa la voluntad), meto en una red prieta las palabras, los signos de exclamación…