Más bonita que ninguna
Hay un par de cancioncillas que me llevan siempre a mi infancia y con ello, claro, a mi madre. Una es «Con la cara lavada y recién peiná, niña de mis amores qué guapa estás…». Estoy frente al espejo del cuarto de baño, chiquitina, morenita, risueña, y mi madre peina mi melenita mientras me canturrea y nuestras miradas y nuestras sonrisas se encuentran en el espejo.La otra es «… Más bonita que ninguuuuuna…». Esta la escucho en mi cabeza cuando evoco…