Gustavo y May
Os presento a los guardianes de mi cama. A Gustavo ya lo conocéis; el reportero más dicharachero de Barrio Sésamo y autor de la mítica frase «No es fácil ser verde». Muy fan de Gustavo, de su actitud y de su vocación informativa y pedagógica. Ella es May Quitapenas, una vaca que tenía previsto otro hogar en los brazos de mi querida Marta. Pero ocurrió que fuimos a recoger a May mi chiquitina y yo juntas, y pasó que cuando ella la abrazó me dijo: «Pues lo siento por Marta, pero esta vaca se va a quedar conmigo».
A veces cuesta mucho decirle que no a una hija, pero en esta ocasión no tuve que hacerlo porque yo también quería la vaca en nuestra casa. He de decir que Marta no se quedó sin vaca, ¿eh? Fuimos a por la gemela y le ofrecimos así el mejor de los hogares. De hecho, yo también querría llevarme a Marta a casa.
Gustavo y May Quitapenas son un equipazo. Uno, porque a pesar de que es difícil ser verde, miradle esa cara, esa sonrisota, ese poderío. Es difícil ser verde pero se puede.
May, por su parte, está siempre cerca, dispuesta a dejarse recoger por cualquiera que necesite un abrazo, un contacto suavecito, un sumerger el morrillo bajo sus orejotas o meter el dedito en su naricilla (esto último solo lo entenderá Marta o cualquier otra persona que tenga en acogida a alguna otra hermanita de May).
Estos dos adorables muñecotes representan muy bien este momento de mi vida en el que me siento bastante verde, pero lo llevo con la misma dignidad que Lady Gaga aquel vestido de filetes.
Hay muchos tonos de verde y yo estoy espectacularmente guapa con el verde botella, ja, ja, ja… (a ver si no me voy a poder poner vanidosa en mi propio blog). El verde de Gustavo no me queda tan bien como el otro, pero es que esta temporada es el que me ha tocado llevar puesto, tan saturado y tan pistacho. No es fácil, no es fácil este verde; pero es mucho mejor que el salto de cama de filetes de Lady Gaga, dónde va a parar.
Para los momentos en los que me pesa el verde tengo a May Quitapenas. En May están representadas todas las personas que me cuidan y me quieren cada uno de esos días en los que siento con fuerza que no es fácil ser verde. El abrazo de May es lo más; me repara y me resitúa porque, al fin y al cabo, «bailar (todo se andará) y cantar, esa es la cuestión».
2 comentarios en «Gustavo y May»
Tu May quitapenas está en el mejor sitio que podía estar. Cómo entiendo la sensación de requeteachuchar y meter el dedillo. Gracias por ese regalazo que me espera en el sofá todos los días y en que me refugio en los malos momentos. Por cierto yo tb te llevaría a mí casa siempre. Te quiero con locura.
Gracias a ti por ser infinitamente más bonita, más tierna y más acogedora que todas las May Quitapenas del mundo.
Requetemuás.