El momento

El momento

Anoche me tocó gestión de explosivos emocionales. Sí. Siempre es por la noche, a la hora bruja, cuando más cansada estoy, cuando la nocturnidad se pavonea ante las angustias y las engorda sin piedad. Vivir con adolescentes es un sube y baja constante. Si además estamos (todos y todas) de exámenes, la situación se radicaliza exponencialmente: mezcla hormonas, nervios, falta de sueño y ese par de profes (que siempre hay) armados con sartenes por el mango y sed de venganza……

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Dolor y fuerza

Dolor y fuerza

En las últimas semanas he hecho un compañero de viaje nuevo: el dolor. Es cierto que no es constante y que se concentra en un día de la semana; el día en el que unas manos sanadoras se enfrentan con decisión a las adherencias, fibrosis e inflamaciones, que desde hace ya siete meses tienen colonizada mi pierna rota. Lo paso francamente mal. A ratos, a duras penas puedo controlar las lágrimas. Me paso la sesión echándole pulsos a mi mente,…

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¿No me conoces?

¿No me conoces?

Empecé la semana con la resaca del centrifugado emocional que me provoca siempre el día de la madre, y el desteñido de un recuerdo de inmensa luz al que no puedo agarrarme sola. Martes de médicos, ires y venires varios y un encuentro en el supermercado con una desconocida que, tras saludarme efusivamente y recibir un tímido y desconcertado Hola por mi parte, dijo conocerme del tranvía, para, a continuación, regalarme una exposición de toda la información recopilada sobre mi…

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La bici robada

La bici robada

Parece increíble, pero es verdad: nunca me habían robado la bicicleta. Sí por partes: la rueda delantera, la trasera, el retrovisor, las luces… Pero entera enterita, nunca. Y eso que mi despiste superlativo con todo en la vida, lo ha puesto en bandeja. No sé la de veces que me he dejado las llaves de los candados en la cesta… Qué rabia da que te roben. Qué desazón invade cuando confrontan la sensación de vulnerabilidad y el deseo imperante de…

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