El momento
Anoche me tocó gestión de explosivos emocionales. Sí. Siempre es por la noche, a la hora bruja, cuando más cansada estoy, cuando la nocturnidad se pavonea ante las angustias y las engorda sin piedad. Vivir con adolescentes es un sube y baja constante. Si además estamos (todos y todas) de exámenes, la situación se radicaliza exponencialmente: mezcla hormonas, nervios, falta de sueño y ese par de profes (que siempre hay) armados con sartenes por el mango y sed de venganza……