Atrapado entre las costillas
Me cuesta aceptar que cada trama ha tejido y rematado su propio cierre. No ha quedado un pie que ofrecer para una segunda parte. Me he atrevido a abrir los ojos y a mirar de frente el nubarrón que se acerca. No sé si lo has visto, pero al sentir las primeras gotas he tirado mi paraguas. No te importa que me moje, ya lo sé. No suficiente. Tampoco te inquieta que esté menguando tan deprisa la luna. Te intuyo…