La rosca

La rosca

Siempre que me ve escribiendo o leyendo sobre la cama, se sube de un salto. Sabe que, en teoría, no puede hacerlo, pero yo le dejo porque me encanta. Se arrima a mi cuerpo y se hace una rosca sobre sí mismo. Se mordisquea un rato y después posa su bonita cabeza sobre una de las patas delanteras. Su cuerpo se eleva al compás de su respiración y transmite… paz.  Me tiro sobre él con suavidad y me abrazo, hundo…

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Cuidados

Cuidados

Esta mañana casi he visto dos accidentes. Los dos desde mi bicicleta.  Al otro lado de las vías, una niña y su abuelo cruzando, con el semáforo en verde, la carretera. Tras la carretera, un tranvía aproximándose. La niña echa a correr, porque los niños hacen eso a veces, inconscientes, seguros de su vida apenas estrenada… En un instante, las campanillas del tranvía están sonando sin parar y el abuelo grita «Maitaneeeeee…». La niña gira la cabeza, ve el tranvía…

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Veo

Veo

Estamos en plenas navidades y se supone que el buenismo campa a sus anchas por los corazones. Pues menos mal, porque en los últimos días, no doy abasto para tirar de los puñales que me he encontrado clavaditos en la espalda. Ya decía yo que me picaba… Bien es cierto que, comparadas con otras cosas que también están pasando en estos mismos días, las que me han ocurrido a mí tienen una importancia menor. Pero me quitan la paz. Me…

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La buena gente

La buena gente

En un momento vital en el que la desesperanza me ronda, de pronto no me queda otra que reconocer la fuerza regeneradora que aporta la buena gente. He compartido tres días con hombres y mujeres con las que creo que podría irme a cualquier parte. Lo tienen todo: inteligencia, formación, capacidad de comunicación, humanidad, generosidad, sentido del humor y un máster en calor; ese calor que prende con el contacto de un abrazo y crepita en un espacio común donde…

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