Muévete, muévete.
Últimamente hay muchas personas a mi alrededor que lloran. Unas con lágrimas y otras sin ellas. Y, entonces, yo también lloro: casi siempre con las tripas, pero también con lágrimas. No sé que está pasando. No sé si estaríamos tan revueltos si hubiéramos tenido sobre nuestras cabezas un poco más de sol calentándonos el alma. Pero no deberíamos seguir con esta espiral de insatisfacción, de sueños rotos, de desamor, de soledad, de insomnio, de miedo. Porque todo esto nos destruye….