Confusiones
Ja, ja, ja… Esto de qué va, pensaréis. Pues, en origen, de una confusión de caracteres y alguna dificultad infantil para garabatear la dirección de su casa en una invitación de cumpleaños. Ponía calle Vijo Nuevo, pero yo recordaba algo así como puto viejo. Que no podía ser, lógicamente, ja, ja, ja. La madre, aportaba luz a mi desvarío esta misma mañana: Villanueva. Villanueva de Álava. Ah, vale. Me sirve esta anecdotilla de andar por casa, para detenerme a divagar…