Tu beso de la foto
Ahora tengo tu número. Ahora que ya no estás en línea, ahora que ya no lo necesito para hablarte. Ahora tengo tu número y con él una puerta abierta de par en par a la que me asomo con respeto y me muero de frío.
Las preguntas: ¿por qué, por qué tan pronto, por qué a ti? Los comentarios: qué injusto, qué pena más grande, qué vida ésta… Los silencios, las lágrimas, la ausencia, omnipresentes.
He buscado entre mis fotos tu simpatía, tu belleza y evocar mis recuerdos. Y me he dado de bruces con la certeza de lo mucho que nos quisimos: lo he visto en un montón de imágenes en las que aparecemos abrazadas, sonrientes y hay una en la que yo miro a cámara y tú me das un beso.
La tristeza que siento es invasiva, querida amiga. Se me ha colado por todos los rincones del alma y me ha abofeteado con la evidencia de la juventud que compartimos y el tiempo robado.
Me quedé en la barrera, resignada y dolorida, dejando marchar sin comprender nada… Se nos fueron los años sin ponerle remedio a ni siquiera sé qué. Y no volví a verte, aunque supe de ti y en la prudencia te deseé lo mejor de lo mejor.
Pensaba que a lo mejor cualquier día, en una calle, en una tienda, en un bar… Hasta que hace poco supe que se me había hecho tarde, muy tarde, y que no tendría la ocasión de abrazarte. Nunca más.
Escribo estas palabras porque dentro me queman. Y te las dirijo a ti por si desde algún lugar o estado me lees. Ahora tengo tu teléfono y no me sirve de nada. Siento tanta rabia, tanta rabia. Tanta pena, tanta.
Mis recuerdos me hacen sonreír, mientras no doy abasto retirando lágrimas. Mis álbumes te guardan y te guardarán, porque bonito fue conocerte y escucharte reír. Tu inteligencia, tu fina ironía y tu valentía me vienen a la cabeza mientras mi corazón se estremece.
Me he quedado sin verte, sin despedirme. Me he quedado expuesta con la pérdida no resuelta.
Me he quedado pensando en esta vida y en ese número de teléfono que hoy se cuela en mi agenda para nada ya.
Tengo apretado contra mi mejilla tu beso de la foto. Como si fuera de ayer y pudiera ser para siempre.