Cantos de sirena
Punta Galera estaba hoy hermosa como siempre y rabiosa como a veces. Nos hemos quedado con las ganas de sumergirnos en las aguas limpísimas que nos prometía el recuerdo de otros años, como recompensa al acceso pedregoso y osado de algunos tramos. Nada más alcanzar la visión magnífica del salvaje acantilado, hemos asistido a la bofetada de una ola rápida y cargada contra las piedras donde hubiéramos querido tumbarnos para secarnos al sol tras el baño. Nos hemos permitido unos…