Señoras de mi edad
Ya lo he escrito. Acabo de reconocer que hay señoras por ahí paseándose, trabajando, viajando, sacando familias adelante, renegando, triunfando, estresadas, o no… y tienen mi edad. Luego yo, soy una señora. Sí. De esas a las que la chiquillería les pide la hora «por favor, señora«. Es terrible, doloroso, apocalíptico… Soy una señora. Tengo cuarenta y tres años, un marido, dos hijas y un bolso. Un bolso grande para que quepan todas aquellas cosas que podrían necesitar los míos….