Un lejos a tiro de piedra
Con un encuadre mental, recorto para cuando ya no esté, una postal de Baltanás que me gusta mucho: una calle de barrio con esa bajada que dirige la mirada hasta la ermita de Nuestra Señora de Revilla. Paso por aquí cada día y se me va la vista; me parece un balcón natural sin barandilla. Precioso. Aunque mi Pulizzer de cada verano es para la vista desde las bodegas, claro. Escribo mucho sobre este pueblo palentino, capital del Valle de…