Un café frío
Cuando he visto llegar a mi amiga con los dos cafés, camino de la mesa en la que yo aguardaba, he pensado: este café se ha quedado frío de esperarnos. Hace muchos muchos años que nos teníamos que haber sentado frente a unas tazas. Nos faltó ofrecérnoslas la una a la otra, nos sobró quizá su silencio y mi aceptación sin preguntas. Nos faltó madurez, a lo mejor, y nos faltó la intuición de que perdernos era un mal giro…