Qué no daría yo
Por ver tus bonitos ojos fotografiando la vida con avidez, ilusión, esperanza; con filtros de todos los colores que seas capaz de imaginar. Qué no daría yo por poderte abrazar desde dentro, sin que nadie pudiera vernos. Qué no daría por hacer con mis manos un cuenquito donde puedas reposar siempre tu corazón y sentirte a salvo. Qué no daría por meterme en tu cabeza cada noche al cerrar tu libro y contarte historias bonitas que te transporten a mundos…