La mosca que baila reguetón
Estoy mayor ya para saber si todavía se hace eso del happy hour en las discotecas. No podría asegurar que sí en el mundo de los seres humanos, pero sé positivamente —esto lo decían mucho mis monjas— que las moscas tienen horas felices de reguetón y salsa todos los días de agosto, en mi habitación, a partir de las siete de la mañana. Hay una que es gogó. Baila que te mueres, subida a uno de mis pabellones auditivos y…