Primavera en mi despacho
He llegado con tiempo suficiente para poderme dar un paseo antes de subir. Pensar en cómo me sentía, darme permiso para reconocer que estaba nerviosa y un poco triste. Han pasado casi dos años. Vivimos añorando aquella vida que teníamos antes del 14 de marzo y parece que hace un siglo que nos abrazábamos y celebrábamos a la menor ocasión. Yo he vuelto a mi trabajo, a mi despacho, después de dos años nada menos y, sí, también allí me…