Qué fue del silencio
Hace tiempo que observo con preocupación que ruido se confunde con compañía. Me cuesta quedarme a solas con el silencio. Lo busco con desesperación, pero es que tiene demasiados enemigos. Me pasa a menudo que estoy en casa, a mis cosas, y percibo la incomodidad de quien al poco rato arriva a mi remanso de paz y, a continuación, ocurren dos cosas: me dan conversación o me encienden la tele. Y se acabó. Irrumpen un montón de voces, sintonías, risas…