Somos las mejores
Cuando ya parecía que no podías ser más entrañable, entre un batiburrillo de frases de la lengua nueva que iba surgiendo de tu vuelta a la niñez, pronunciaste alto y claro, con una sonrisa abierta y tu mirada dorada: «Somos las mejores”. Te abracé fuerte y largo… Y me reí con tu punto redondo. Hubo más veces y habría otras personas a las que regalarías tu amabilidad con esas tres palabras tan sencillas, tan honestas, saliendo de tu corazón generoso….