Primera ronda de librerías
Esta mañana he salido de casa tan contenta; con mi bolso en una mano y el carrito de la compra (naranja y cantoso a más no poder) lleno de ejemplares de mi novela Brujas bailando el tango. Misión: dar respuesta al clamor popular (ja, ja, ja…) de las personas que en redes y en persona me han dicho que preferían comprar mi libro en librería y apoyar así el comercio local. Requetebién. Así que, comprometida a tope con la petición,…