Las brujas salen a la calle
Que no, que no. Que, afortunadamente, no tengo yo una policía de balcón agazapada en mi interior. Este título no es una denuncia ni nunca llamaría yo bruja a mujer alguna con ánimo de ofenderla. Ya hice mi propio homenaje a las brujas de todos los tiempos en La bruja que llevo dentro, publicado en Doce Miradas. Pero esta curiosidad y admiración que me provocan las brujas, me viene a mí de antes. De mucho antes. Hace más de veinte…