Un rayo de luz y una novela

Un rayo de luz atraviesa la ventana y cae sobre el estante. Ilumina una planta que no lo necesita; y también parte de mi novela, en un gesto de la mañana que juego a interpretar como un alumbramiento gradual de mi nuevo proyecto.
Hoy es un día en el que la nostalgia forcejea con la serenidad que persiguen las ausencias para poder seguir. Es un día de no poder celebrar y necesitar una razón para hacerlo. Y aunque para este aniversario he tenido que guardar las velas, me brota del corazón la necesidad de presentar, al menos, mi ofrenda: un rayo de luz y una novela que comienza pensando en ella.