Bellisima giornaleta
Mi padre era un experto en sacarle partido a esta vida que le gustaba tanto. Se nos ha ido en pocas horas y se nos ha quedado el patio sin gobierno, su bastón sin puño, nuestro apellido sin patriarca. Nuestro padre siempre fue la última palabra, la autoridad. Pudimos cuestionarlo en sus decisiones muchas veces…, pero no conseguimos doblegarlo. Hizo siempre lo que quiso en el momento en el que quiso hacerlo. Y lo hizo porque pudo, porque tuvo siempre…