Inicio ¿de qué?
Odiar es una palabra fea, pero es que es esa la que describe mi emoción más desparramada cada septiembre. Odio el inicio de curso: el «lo tengo que llevar para mañana», la convocatoria de reunión de madres —y algún padre—, que siempre me pilla mal y en la que me aburro muchííííísimo; el «necesito playeras y ropa de deporte»… La tarde en la megatienda de material escolar —tiene que ser esa porque se necesita coche para ir y hay unas…