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Categoría: Loco mundo

La jaula

La jaula

Ocurrió a plena luz del día. Un tipo fuerte frenó mi trayectoria por la espalda, agarrándome los brazos, sin que pudiera verle la cara. Me empujó a zancadas hasta donde estaba la jaula. Liberó una de sus manos para abrirla y, acto seguido, con un nuevo empujón, me metió dentro y golpeo la puerta para dejarme encerrada. Pude ver su barbudo rostro y su cráneo afeitado durante un par de segundos, mientras se marchaba dejándome allí. Le grité: — ¡Oye!…

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Laputa

Laputa

Cada día soy más malhablada. Tampoco mucho, pero más de lo que he sido. ¿Razón? La vida esta, que me trae loca. Nadie duda de la fuerza expresiva de un taco bien colocado: una situación equis y la provocación justa son el caldo de cultivo para un ¡joder!, un ¡qué cojones! (el WTF! se ha instalado en mi casa y lo noto a gusto) e, incluso, un ¡me cago en la puta!, con el tempo y contundencia con la que…

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Quiero ser anacoreta

Quiero ser anacoreta

Hace décadas, el día que fui consciente de que nacer niña —desde mi punto de vista— llevaba consigo un lote pesado y poco atractivo, quise ser un niño. Lo intenté. Por aquellos tiempos rezaba mucho y con una fe que siempre creí que me ayudaría, en un momento dado, a mover un pedrusco de sitio; quizá de mayor sería capaz de hacerlo con la montaña. Criatura. Estoy segura de que Dios me escuchó, pero no me concedió el capricho (entendería…

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Una bronca descomunal

Una bronca descomunal

Acabo de tener una bronca descomunal. Como te lo estoy contando. Todavía me tiemblan las piernas de los nervios. No me he guardado nada, ha sido sanador. Todos y cada uno de los reproches que me están chupando la energía en las últimas semanas han salido de mí como los enjambres de bichos salían de la boca de aquel negro tan bueno de La milla verde. Estoy muy orgullosa de mi asalto. Qué locuacidad la mía, qué agilidad comunicativa, qué…

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