La traca del pánico
Ayer di la bienvenida al Año Nuevo con más esfuerzo que ganas. Yo me hubiera ahorrado las uvas y la explicación del vestido -mascarilla de la Pedroche (nunca un edredón ha cumplido mejor su función de cobertor de cuerpos; pero como en los últimos tiempos yo ya no entiendo nada, meto en ese mismo saco de enigmas la creación de Pedro Del Hierro). Previamente, había que cenar especial y lo hice, beber champán y lo hice y, en definitiva, hacer…