El cielo de mi infancia
Que no me quiten el cielo de mi infancia. Aquel que estaba más allá de las nubes casi perpetuas de esta ciudad plomiza y sin luz, en la que necesito llevar siempre la chaqueta por si asoma el viento del Norte. Que no me quiten ese cielo de mi infancia donde vive Dios y recibe a las personas buenas cuando mueren. Que no me quiten la esperanza de un lugar amable y cálido donde siento que están los seres queridos…