Un abrazo de brujas
Tenía una risa fuerte, escandalosa, brava. Una voz potente cuando se dirigía al auditorio y cuando cantaba junto a otras brujas. Es lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en ella. Y cuando la siento, lo que me viene al corazón es de nuevo su voz: dulce, melodiosa, limpia; cristalina como agua de río. Conservo unos cuantos archivos de audio de los que no podrá marcharse; aquellos comentarios en los que me entregaba un relato emocionado, su…