Esas ventanas

Esas ventanas

Continúo en modo supervivencia de mis días y en alerta permanente. No recuerdo cuánto hace que no tengo un día previsible y sin sobresaltos. Bendita rutina, tan denostada a veces. Si quisiera una Filomena limpiarme un poco el ambiente… Me he topado con un agujero del tiempo. El ruido de una correa de persiana ha llamado mi atención: esas ventanas… Año 1989. Todo estaba por pasar y mucho de aquello que viviría y me cambiaría para siempre empezó tras aquellas…

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Miedo

Miedo

Me detengo en una fotografía que no me canso de mirar. Tengo dos hijas preciosas que ahora son adolescentes, pero la imagen me lleva a aquel día de verano en aquella playa, en la que posaron para un fotógrafo argentino que proponía reportajes a las familias, para ganarse la vida. Desde entonces está esa foto en nuestra casa. En esa imagen no crecen; están de vacaciones, contentas, aunque no entiendan bien por qué les hace fotos ese señor. Se sienten…

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Ni el kit kat fluye

Ni el kit kat fluye

Llevaba una eternidad sin publicar. No entraré en detalles, a la vida a veces le caigo mal y me castiga. Creo que es eso, pero yo qué sé. El día ha comenzado irritante. He estrenado (o intentado) un gorrito de lluvia, para no ponerme la capucha. Cuando te mueves en bicicleta, a las capuchas las carga el diablo, porque se giran en sentido contrario a tu cabeza y no ves nada. Al grano: mi cabeza no era lo suficientemente grande…

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Quiero ser anacoreta

Quiero ser anacoreta

Hace décadas, el día que fui consciente de que nacer niña —desde mi punto de vista— llevaba consigo un lote pesado y poco atractivo, quise ser un niño. Lo intenté. Por aquellos tiempos rezaba mucho y con una fe que siempre creí que me ayudaría, en un momento dado, a mover un pedrusco de sitio; quizá de mayor sería capaz de hacerlo con la montaña. Criatura. Estoy segura de que Dios me escuchó, pero no me concedió el capricho (entendería…

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