La bola

La bola

La bola es una sensación parecida al hambre y, al mismo tiempo, a la imposibilidad de probar bocado. Se coloca en el centro mismo del estómago y se alimenta de mi energía. Engorda cuando me siento triste, incomprendida o sola. La bola se hidrata cuando lloro: recupera elasticidad y se adapta con facilidad a las curvas de mis entrañas. La bola se tensa cuando siento angustia y cuando pasan las horas y no consigo dormir. La bola es un parásito…

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Noviembre

Noviembre

No ha parado de llover en dos días. Hace unos meses hubiera echado llamas de fuego por mi boca. Era el mes de julio y no tocaba nada de lo que nos procuraba un amanecer tras otro. Pero ahora es ya noviembre. Llueve sin tregua y no me molesta. Me gusta la lluvia en esta época del año. La siento contra los cristales de casa, tintineando en los parabrisas del coche, salpicando mis botas. Me da paz esta lluvia tan limpia,…

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Aire de pelu

Aire de pelu

No me gusta nada la pelu. A mi hermana pequeña tampoco le gusta la pelu. O sea que no estoy sola en esto: la pelu no mola. Este mediodía he estado en la pelu: “¿Qué te vas a hacer?”. Música de película de Hitchcock en mi cabeza: A ver qué vas a entender de lo que yo te diga, pienso. Pruebo: “Arreglarme un poco el corte”. Aumenta la tensión ambiental tras la pregunta que sigue: “¿Te vas a peinar?”. Mi…

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La experiencia de freír pollo

La experiencia de freír pollo

«Cuando fríes pollo, te sientes satisfecha con la vida’. Minnie, en  la película «Criadas y Señoras». Afirmación de mi esposo: “Es así. Tú no lo sabes porque nunca has frito pollo”. Demoledor. Así que lo que necesito es pollo y coraje para plantarme frente a la vitrocerámica. Una dosis extra de satisfacción no me vendría mal en estos días. Así que pienso: hay que hacerse con un pollo. ¿Cuánto cuesta un pollo? Pongamos que sea un pollo de corral el…

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