La bola
La bola es una sensación parecida al hambre y, al mismo tiempo, a la imposibilidad de probar bocado. Se coloca en el centro mismo del estómago y se alimenta de mi energía. Engorda cuando me siento triste, incomprendida o sola. La bola se hidrata cuando lloro: recupera elasticidad y se adapta con facilidad a las curvas de mis entrañas. La bola se tensa cuando siento angustia y cuando pasan las horas y no consigo dormir. La bola es un parásito…