Miércoles bola
He encendido una vela que me regaló una buena amiga. La tengo en mi escritorio, pero, como hace tantas semanas que no había pasado por aquí, encontrarla ha sido una provocación: prenderla, perderme en la profundidad de esa llama, recibir el aroma que desprende la cera al caldearse… Un instante de paz que me conecta agradecida con esta buena amiga: sus bonitos ojos, su sonrisa y la voz limpia y cálida con la que siempre me hace llegar sus cosas,…