Algo pasa por las noches
Hace unos días, me descubrí un enrojecimiento en el nudillo del dedo índice de mi mano derecha. No recordaba haberme dado ningún golpe, pero ahí estaba la evidencia de que me había hecho daño. Al día siguiente, el golpecito era morado y más grande; a lo largo de la mañana se había desteñido hasta alcanzar ya la base del dedo pulgar. Antes de ayer me vi un arañazo en el pecho. Si fuera bastante más joven y transitara las noches…