Miedo
Me detengo en una fotografía que no me canso de mirar. Tengo dos hijas preciosas que ahora son adolescentes, pero la imagen me lleva a aquel día de verano en aquella playa, en la que posaron para un fotógrafo argentino que proponía reportajes a las familias, para ganarse la vida. Desde entonces está esa foto en nuestra casa. En esa imagen no crecen; están de vacaciones, contentas, aunque no entiendan bien por qué les hace fotos ese señor. Se sienten…