La amiga de mamá
Ayer estuve tomándome un café con la amiga de mamá. Se llama María Ángeles y fue la mejor; para ella y para todos. Una amiga con mayúsculas, de la familia. Con mamá, siempre; hasta el final de esos años de resistencia consumida, de comunicación visual, de afecto canalizado a través de tacto, sonrisas, abrazos y universo compartido. Quedaba con mamá a tomar un café y a pasear un poquito, si el tiempo lo permitía. María Ángeles enriquecía la precariedad expresiva…