Dejar que fluya la Navidad
Cambiar de posición me produce alivio, me quita peso. Me hace sentir capaz de revisar mis criterios, mis argumentos y a mí misma, con respecto a la manera en la que decido estar en el mundo. Toda la vida escuché a mi madre decir que odiaba las navidades y creo que, por pura empatía, tatué ese mensaje en mis creencias. Ella tenia razones poderosas para rechazar la Navidad, pero yo me sumé a la campaña de desprestigio mucho antes de…